ANPE Cantabria exige a la Consejería de Educación la adopción inmediata de medidas de protección frente a las altas temperaturas que están soportando estos días numerosos centros educativos de nuestra comunidad autónoma. Asimismo, hemos requerido al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales para que evalúe la situación en los centros que nos lo han solicitado.
Cantabria atraviesa un episodio de calor absolutamente excepcional para estas fechas, con temperaturas que han llegado a superar ampliamente los 35 ºC en distintos puntos de la comunidad y con la activación, por parte del Gobierno de Cantabria, del nivel rojo de riesgo para la salud en buena parte del territorio.
Sin embargo, mientras se alerta a toda la población cántabra sobre los riesgos sanitarios derivados del calor extremo, la realidad en muchos centros educativos es que alumnado y profesorado continúan desarrollando la actividad lectiva en aulas sin climatización adecuada, con ventilación insuficiente y soportando durante horas temperaturas incompatibles con unas condiciones mínimamente razonables para enseñar y aprender.
La situación resulta especialmente preocupante en estas fechas, coincidiendo con la realización de evaluaciones finales, exámenes y Pruebas de Diagnóstico, procesos que requieren concentración, atención y unas condiciones ambientales adecuadas. Además, en numerosos centros se desarrollan actividades en aulas con decenas de ordenadores encendidos simultáneamente, lo que incrementa todavía más la temperatura y convierte algunas dependencias en espacios prácticamente insoportables durante varias horas consecutivas.
ANPE Cantabria denuncia que, hasta el momento, la única comunicación remitida a los centros educativos por parte de la Administración ha sido la siguiente:
“Se comunica a todos los centros educativos que el Gobierno de Cantabria acaba de activar el nivel de riesgo para la salud rojo. Se ruega leer atentamente el comunicado que se acompaña y tomar en cada caso las medidas oportunas, a partir de las recomendaciones de la Consejería de Salud:
https://www.cantabria.es/web/comunicados/w/cantabria-activa-el-m%C3%A1ximo-nivel-de-riesgo-para-la-salud-por-calor-en-el-litoral-c%C3%A1ntabro-valles-interiores-y-villaverde-y-nivel-medio-en-li%C3%A9bana”
Para ANPE Cantabria resulta incomprensible que se active oficialmente el máximo nivel de riesgo para la salud para el conjunto de la ciudadanía y, sin embargo, no se articulen medidas específicas, homogéneas y eficaces para proteger a quienes permanecen durante horas en aulas y centros educativos públicos.
El sindicato considera que esta situación no puede seguir tratándose como un episodio puntual ni anecdótico. Las elevadas temperaturas afectan directamente al bienestar y a la salud de alumnado y profesorado, deterioran las condiciones laborales, dificultan el desarrollo normal de la actividad lectiva y comprometen seriamente la calidad educativa.
Por ello, ANPE Cantabria reclama actuaciones inmediatas, entre ellas:
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Instrucciones claras y homogéneas para todos los centros educativos.
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Medición efectiva de temperaturas en aulas y dependencias.
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Priorización del uso de espacios más frescos y ventilados.
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Adaptación de horarios y actividades en función de las condiciones térmicas.
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Limitación de actividades físicas y exposiciones al sol en las horas centrales del día.
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Refuerzo de la ventilación y acceso permanente al agua.
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Habilitación de zonas de sombra suficientes.
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Atención específica a alumnado y profesorado especialmente vulnerable.
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Posibilidad de adaptación, limitación o suspensión de determinadas actividades cuando no puedan garantizarse condiciones seguras.
ANPE Cantabria subraya además que no puede recaer sobre los equipos directivos la responsabilidad exclusiva de gestionar esta situación sin recursos ni apoyo suficiente. Corresponde a la Administración educativa asumir plenamente sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales y salud laboral.
Asimismo, el sindicato reclama la elaboración urgente de un Plan Integral de Adaptación Climática de los centros educativos públicos de Cantabria que contemple, entre otras medidas:
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Auditorías térmicas por centro.
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Mejora del aislamiento y de la ventilación.
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Instalación de sombras y toldos.
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Naturalización de patios y espacios exteriores.
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Revisión de cubiertas e infraestructuras.
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Implantación de sistemas de climatización allí donde resulten necesarios.
Las aulas deben ser espacios seguros tanto para aprender como para trabajar. La educación pública no puede depender cada año de medidas improvisadas ante episodios de calor extremo que ya forman parte de una nueva realidad climática.
ANPE Cantabria solicita a la Consejería de Educación una respuesta inmediata ante la situación actual y la apertura de una mesa específica de trabajo para abordar, de manera seria y planificada, la adaptación térmica de los centros educativos públicos de nuestra comunidad.