En el marco de nuestra campaña para promover la valoración social de la profesión docente, "1 docente, 1000 futuros", realizamos una encuesta al profesorado sobre su percepción de la labor docente. Una vez analizados los datos hemos hecho entrega a la Consejería de las peticiones más relevantes extraídas de la misma, que puedes leer a continuación.
Dñª María Rus Trueba Arcas, con DNI XXXXXXXXX en calidad de Presidenta de sindicato ANPE CANTABRIA, y cuyos datos figuran en la Consejería de educación:
EXPONE:
Que el sindicato ha realizado una encuesta al profesorado de la enseñanza pública de Cantabria relacionada con su percepción de la labor docente, dentro de la campaña “1 docente 1000 futuros” en la que ha obtenido más de 900 respuestas.
Las respuestas del personal docente se pueden resumir en cuatro ejes, en los que coinciden gran número de aportaciones:
-
El desprestigio institucional y la falta de respaldo político. El profesorado siente que la mayor agresión contra su imagen proviene de las propias instituciones. Se denuncia de forma unánime la falta de apoyo de la Consejería de Educación, que a menudo minusvalora el criterio pedagógico del docente. Especialmente graves resultan las descalificaciones públicas y la labor de difamación atribuida al máximo responsable de Educación, cuyas declaraciones en los medios de comunicación son percibidas por la inmensa mayoría del profesorado como un ataque directo que deslegitima la labor docente ante la sociedad.
-
La manipulación y los "bulos" en redes sociales. Existe una queja generalizada sobre el tratamiento informativo en redes sociales. Los docentes critican que las redes sociales difunden una imagen sesgada y sensacionalista, centrándose únicamente en casos negativos o utilizando la educación como arma política. Esto alimenta una desinformación estructurada que genera una percepción social falsa sobre la realidad del aula.
-
El mito de las vacaciones y el desconocimiento de la labor real. La sociedad desconoce la complejidad del trabajo docente. El profesorado denuncia que se reduce su profesión a las horas de docencia directa y a los periodos no lectivos, invisibilizando el resto de tareas: preparación de clases, tutorías, atención a la diversidad, corrección y, sobre todo, una carga burocrática excesiva que aleja al docente de su verdadera función educativa. Esta ignorancia genera una falsa percepción de "privilegio" por las vacaciones y el horario, lo que provoca descrédito social y una banalización de su esfuerzo.
-
La pérdida de autoridad. El aula ha dejado de ser un espacio de autoridad pedagógica para verse convertida, en muchos casos, en un mero servicio de "guardería". Se denuncia una actitud de falta de respeto y disciplina por parte del alumnado, con desautorizaciones constantes al profesorado, cuestionando su criterio técnico y profesional.
El profesorado expresa un profundo malestar por la falta de respaldo de la Consejería y del Gobierno de Cantabria, así como por la pérdida de autoridad docente y el descrédito social de la profesión. Se denuncia una sobrecarga burocrática creciente, derivada en gran medida de la LOMLOE y de cambios normativos constantes, que impide centrarse en la enseñanza y deteriora la salud y el clima laboral. Se reclama mayor implicación de la administración, mayor colaboración con las familias, campañas de sensibilización social, y una inspección y equipos directivos con un papel real de apoyo. Asimismo, se subraya la necesidad de más recursos para atender la diversidad, el alumnado vulnerable y la salud mental, una defensa firme de la escuela pública, y mejores condiciones laborales y salariales, especialmente para el profesorado interino. Finalmente, se pide que las decisiones educativas se tomen escuchando al profesorado y que las movilizaciones y acciones reivindicativas se replanteen para mejorar su impacto social.
El personal docente de Cantabria siente que su prestigio está bajo mínimos debido a una tormenta perfecta formada por la falta de protección de su propia administración, desprestigio en redes sociales, una sociedad mal informada y una pérdida de los valores de respeto y autoridad en las aulas. Reclaman el reconocimiento de su profesionalidad y un respaldo institucional real.
Por lo anteriormente expuesto, ANPE CANTABRIA
SOLICITA:
Que la consejería de educación tome cuanto antes medidas concretas para paliar estos problemas tales como:
1. Reducción de la burocracia administrativa. Esta es la demanda más urgente. Los docentes solicitan una disminución significativa de la carga de papeleo y trámites, señalando que la burocracia excesiva resta tiempo valioso a la enseñanza y atención al alumnado.
2. Mejora de recursos y ratios. Se reclama una mayor dotación de personal de apoyo y especialistas para poder atender adecuadamente a la diversidad del alumnado, así como la reducción del número de alumnos por aula (ratio).
3. Inversión en infraestructuras. Los docentes piden mejoras urgentes en las instalaciones de los centros y una actualización de los recursos materiales didácticos disponibles.
4. Medidas de conciliación y horarios. Se solicitan ajustes en los horarios y políticas efectivas que permitan conciliar de manera real la vida laboral, familiar y personal.
5. Reconocimiento, salud y convivencia:
•Económico y profesional: Un mayor reconocimiento salarial y profesional.
•Salud Mental: Apoyo psicológico tanto para el profesorado como para el alumnado.
•Convivencia: Implementación de protocolos más efectivos para la gestión de la convivencia en los centros.
6.Campañas de sensibilización y una defensa firme de la escuela pública por parte de las administraciones públicas.
7.Negociación y mejora de las condiciones laborales y salariales.
8.Que las decisiones educativas se tomen escuchando al profesorado a través de sus representantes sindicales.