La Junta de Personal Docente de Cantabria considera imprescindible continuar la negociación de manera inmediata con la Consejería de Educación para abordar otros problemas estructurales que afectan al sistema educativo público de nuestra comunidad.
Entre las cuestiones prioritarias que la Junta quiere negociar con el consejero se encuentran la reducción de ratios en todos los niveles educativos, la disminución de la carga burocrática que soportan los centros y el profesorado y la regulación clara de las actividades extraescolares. Queremos recordar que la Junta de Personal pactó con la Consejería de Educación en noviembre de 2023 un cronograma de negociación que incluía todas estas cuestiones que ha sido sistemáticamente incumplido por la administración, lo que implica una negativa a implementar mejoras reales en la educación pública de Cantabria. Estamos en 2026 y la legislatura está a punto de acabarse, con un resultado muy pobre en el saldo de la Consejería.
Reducción de ratios
La Junta de Personal Docente reivindica una reducción generalizada de las ratios de alumnado por aula como medida fundamental para mejorar la calidad educativa y las condiciones de trabajo del profesorado. Entre las principales reivindicaciones queremos destacar las siguientes peticiones:
- Disminuir el número máximo de alumnos y alumnas por clase en todas las etapas educativas.
- Favorecer una atención más individualizada y una mejor inclusión educativa.
- Mejorar la convivencia y el clima en las aulas.
- Incrementar los recursos humanos y las plantillas docentes para hacer efectiva esta reducción.
- Priorizar la bajada de ratios en centros con mayor complejidad educativa y necesidades específicas.
- Aprovechar el descenso demográfico para consolidar grupos más reducidos en lugar de eliminar unidades educativas.
- Garantizar que la reducción de ratios se aplique de forma estructural y no únicamente como medida temporal.
Reducción de burocracia
Sobre este particular, la Junta de Personal Docente reclama una reducción urgente de la carga burocrática que soporta el profesorado, al considerar que las tareas administrativas están restando tiempo y recursos a la labor educativa. Destacamos las siguientes reivindicaciones:
- Eliminar trámites, informes y procedimientos redundantes o innecesarios.
- Simplificar la documentación y las plataformas digitales utilizadas en los centros.
- Reducir el exceso de tareas administrativas que recaen sobre el profesorado.
- Recuperar tiempo para la atención directa al alumnado, la preparación de clases y la coordinación pedagógica.
- Dotar a los centros de más personal administrativo y de apoyo.
- Evitar la implantación de nuevas obligaciones burocráticas sin recursos ni tiempo específico.
- Garantizar que cualquier proceso de evaluación o seguimiento tenga una utilidad pedagógica real.
- Mejorar las condiciones laborales del profesorado, evitando la sobrecarga y el desgaste profesional.
Regulación de extraescolares
Por último, la Junta de Personal Docente reivindica el reconocimiento y la protección de la labor que realiza el profesorado en las actividades extraescolares, especialmente en aquellas que implican viajes y responsabilidades fuera del horario lectivo. En concreto, reclamamos a la Consejería de Educación una regulación clara de estas actividades que contemple:
- El reconocimiento del esfuerzo y la responsabilidad asumida por el profesorado.
- Dietas de manutención y reducción horaria por el trabajo realizado fuera de la jornada laboral.
- Medidas de compensación laboral y conciliación para los docentes participantes.
- Una mayor protección institucional y respaldo ante situaciones conflictivas o campañas de desprestigio.
- La puesta en valor de las actividades complementarias y extraescolares como parte esencial de la formación integral del alumnado.
Con el objetivo de avanzar en estas materias desde el diálogo y la negociación, la Junta de Personal ha solicitado, el pasado mes de marzo, en varias ocasiones, mediante correo electrónico, una reunión con el consejero. Además, el pasado 28 de abril se entregó personalmente una petición formal y, posteriormente, el 12 de mayo, se registró nuevamente dicha solicitud por vía electrónica. A día de hoy, seguimos sin recibir respuesta alguna por parte de la Consejería.
La Junta considera claramente insuficiente el reciente anuncio de la presidenta del Gobierno de Cantabria relativo a la reducción de ratios únicamente en 4º de Primaria. Esta medida no alcanza al conjunto de niveles educativos y, además, no está avalada por ningún acuerdo ni por ninguna norma que garantice su cumplimiento efectivo. La decisión queda sujeta a la arbitrariedad de las decisiones de la Administración, al no fijarse ningún criterio objetivo que asegure su aplicación en todos los grupos. Más parece un mero anuncio propagandístico que una voluntad real de solucionar problemas. Esta no es forma de gobernar ni de planificar una política educativa seria y estable. La Junta de Personal exige la firma de un acuerdo con los representantes legítimos de los docentes para blindar el cumplimiento de estas medidas. Eso sí es un compromiso real con la educación pública de Cantabria. Todo lo demás son fuegos de artificio.
Cabe recordar que la propia Junta de Personal presentó durante las negociaciones iniciadas el curso pasado una propuesta concreta para la reducción de ratios. Sin embargo, la negociación sobre esta cuestión fue paralizada unilateralmente por parte de la Consejería a principios de 2025, impidiendo avanzar en una solución negociada y global para todos los niveles educativos.
La Junta de Personal Docente de Cantabria sigue apostando por el diálogo, el entendimiento y el mantenimiento de un clima adecuado de negociación. Sin embargo, también quiere dejar claro que, de persistir la falta de respuesta y de voluntad negociadora por parte de la Administración, se reserva la posibilidad de emprender todas las acciones que considere oportunas en defensa de la educación pública y de las condiciones laborales del profesorado.
Asimismo, advertimos de que el inicio del curso 2026-2027 podría verse seriamente complicado si la Consejería pretende repetir una estrategia basada en dilatar intencionadamente los procesos de negociación.